La concepción tradicional de una familia es aquella formada por el Padre, la Madre e hijo(s). Esto ha llevado ha desmeritar y descuidar aquellas familias reales que son muchas en nuestra sociedad. Aquellas compuestas por tan solo una madre o un padre con sus hijos; la formada por abuelos o tíos que están a cargo de los niños o niñas, sin olvidar aquellas familias extendidas en la que comparten además de los hijos de la pareja , los hijos de uniones anteriores y sus abuelos y otros.
Cualquiera sea el caso, es necesario aceptarnos como "FAMILIA" cualquiera sea el modelo que nos corresponda integrar. Sin olvidar que cada una tendrá sus propias formas de relacionarse con los demás, distintas actitudes, hábitos y conductas, referidas a sus valores familiares.De allí la importancia del respeto, la responsabilidad,el amor, comunicación, entre otros. La coherencia entre cada una de estos aspectos mencionados y la vida que se vive dentro del hogar será el mensaje más contundente que el niño(s) o niña(s) pueda recibir. Sólo formando niños empáticos-capaces de situarse en el lugar del otro-. Se enfatiza así el "Principio del Espejo" como el mejor si no el único camino para lograr adultos comprometidos en el relevo de ser los futuros formadores de familias. ¿ y dónde puede "mirarse" el niño o la niña para llegar a ser empático si no es frente a su tutor? La responsabilidad, la comprensión, la interdependencia, el seguimiento de reglas y rutinas, la adquisición de normas de convivencia, ser humildes al reconocer una falta cometida y pedir perdón.
El sentido de sí mismo, como un aspecto de los más importantes por estar relacionado con la AUTOESTIMA, en la manera que se sientan aceptados y valorados por las personas más importantes para ellos.
Como educadora, acepto a todas las familias de mis niños y niñas, cualquiera sea el "modelo" de Familia al que corresponda
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